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jueves, 4 de octubre de 2018

20 aniversario


Quien iba a decirlo……

20 años han pasado desde la cancelación de un programa de radio, aparentemente minoritario, dedicado a los videojuegos, que se emitió a finales de los 90.
Cancelación que a los que lo seguíamos nos dejo vacíos, sin un referente al que seguir.
Eran otros tiempos……Prácticamente nadie tenia Internet, las revistas de videojuegos no eran medios fiables, y estar informado verazmente sobre los videojuegos en una época en la que eran considerados juegos de niños o frikis era prácticamente imposible.
Game 40 fue pionero en muchas cosas.
Hoy es muy fácil hablar de videojuegos. Muchos lo hacen. Hay montones de podcast, webs dedicadas, eventos, concursos, competiciones…….

Pero hacer lo que hizo Game 40 en esos años no fue fácil. Tener un programa de tirada nacional en una emisora importante, sobre algo, en principio, sin interés para el público, fue algo inaudito.
Y su equipo fue el que lo hizo grande. Hablaban sin pelos en la lengua, nos contaban la verdad, sin paños calientes y hacían que cada tarde de domingo nos sintiéramos uno mas entre ellos, parte de su equipo.
La prueba es que después de 20 años se les sigue recordando y el gran trabajo que hicieron.

Ayer recibí un email preguntándome por la quedada del 20 aniversario. Me sorprendió muchísimo…..incluso sabiendo que mi intención tras organizar la quedada de 2008 era la de organizar otra este año.
No pensé que hubiera mas gente acordándose de esta fecha. Y mi sorpresa ha sido mayor aun cuando a través de Facebook y Twitter he leído todos esos mensajes celebrando el aniversario, y la noticia de Guillém de que se esta preparando un documental dedicado a Game 40 realizado por Miguel Ángel Guzmán. (link en enlaces)

Quien iba a decirlo…….

El programa se emitió en un momento crucial, de crecida exponencial del sector. Los que lo vivimos sabemos lo que fue, y es dificil explicarlo.
Hoy día el sector de los videojuegos factura más dinero que el cine y la música…..
En aquella época nos habrían tachado de locos si lo hubiéramos pensado siquiera. Pero Game 40 fue pionero, y empezó poniendo el primer ladrillo de lo que hoy es uno de los edificios  más grandes del mundo.
Un placer haberos acompañado.

Feliz aniversario.



sábado, 4 de octubre de 2014

16ºaniversario

Dieciseis años....... Game 40, el programa de radio que forma parte  de la historia del videojuego en España.
Referente de podcast y publicaciones 16 años despues.



domingo, 20 de octubre de 2013

lunes, 14 de mayo de 2012

RetroMadrid 2012

Hola otra vez.
 Después de una temporada sin mucho que contaros, volvemos a tener novedades.
 Como algunos de vosotros sabréis, hace unos días se ha celebrado la feria de RetroMadrid, y entre los participantes se encontraban unos viejos conocidos.
¿Adivináis quien? Pues si.
 Guillem Caballe y Manuel Martín Vivaldi dieron una extensa charla sobre el Game40 y lo que supuso en su día su influencia en el mundo de los videojuegos.
La verdad es que fue bastante interesante, y si fuisteis seguidores del programa no os la podéis perder.
Por cierto, gracias a Miguel Angel por la información.

(EN LA SECCION ENLACES)

Adie.

martes, 4 de octubre de 2011

30 años de videojuegos........Y mas....

13 aniversario.
Parece mentira pero ya han pasado 13 años desde que se termino Game40. Y seguimos al pie del cañón. Algunos incluso ya somos padres, así que estoy pensando que para el 20 aniversario tendremos que preparar la quedada en algún sitio al que podamos llevar a los crios, xD.
Pero como todavía falta para eso vamos a centrarnos en este año. Como ya sabéis el trece es mal numero, así que este año no hay nada nuevo que colgar sobre el Game. Pasa el tiempo y cada vez es mas complicado que aparezca material , pero os sigo animando a los que lo tengáis a compartirlo con nosotros.
Este año, que he sido papa, me he puesto reflexivo, y se me ha ocurrido hacer una especie de biografía personal sobre los videojuegos y sobre como los he vivido desde mi punto de vista. Es un tocho y no tiene nada que ver con Game40 ( o si), pero a lo mejor a alguno os parece interesante, así que ahí la dejo, para el que la quiera leer.
Así que no me enrollo mas, que lo que viene ya es bastante.
Sed buenos, y no hagáis nada que Mup nunca haría.



30 AÑOS DE VIDEOJUEGOS




Me gustan los videojuegos.
Son algo con lo que he crecido, y uno de mis hobbys de toda la vida.
Con ellos me he divertido, emocionado, ilusionado, desestresado, reído, compartido momentos geniales jugando en compañía y he mejorado mi ingles, (con tanto juego subtitulado) entre otras cosas.
Y ahora, con 30 años cumplidos, y con mi hijo en brazos, echando la vista atrás, me he dado cuenta de cómo ha cambiado este mundillo desde que lo conocí por primera vez, y como los que hemos vivido esa evolución, lo hemos hecho tan progresivamente que ni nos hemos dado cuenta..
Me he decidido a escribir esta especie de biografía videojueguil para recordar esa evolución, para enseñársela algún día a mis hijos, que espero disfruten igual que yo de los videojuegos, y porque estoy seguro de que a muchos de los que rondéis mi edad y os hayan gustado desde siempre, os traerá buenos recuerdos sobre algún juego de vuestra infancia.
Mi primer contacto con los videojuegos fue cuando tenía 6 o 7 años. Los primeros juegos que recuerdo son los que jugué en la atari 2600 que tenia un amigo del colegio, y también un juego raro del correcaminos que creo, era para spectrum.
Empezaron a gustarme enseguida, y pronto me llamo la atención una recreativa de Out run que había en el bar de mi barrio.
Todavía recuerdo lo difícil que me parecía, y como teníamos que jugar entre dos colegas, uno sentado en un taburete con el volante y otro acelerando con el pedal, porque aun no levantábamos un palmo del suelo.





El Out run despertó en mi el interés por las recreativas, y enseguida empecé a buscar retos mas complicados.
Mis colegas y yo encontramos en el bar del barrio de al lado (si pequeños jóvenes, antes las recreativas estaban en los bares) la que seria la primera recreativa en la que me convertiría en experto; Dinamite Duke.



No recuerdo cuantos meses pasaron, ni cuantas monedas de 25 pesetas cayeron al cajón de esa maquina, pero no fueron pocas. Llegue a convertirme en el experto del barrio, y recuerdo como los compañeros de clase y amigos hacían corro alrededor de la maquina para ver como me la terminaba con solo una moneda. ¡Incluso me sobraban 7 dinamitas al acabar con el jefe final!
Ahora me doy cuenta de que me convertí en ese niño que tanto odiábamos todos cuando estábamos esperando para jugar una partida, cuando veíamos que no perdía el cabron, y empezábamos a impacientarnos.
Pero estoy orgulloso de no haberme convertido en la versión oscura de ese niño, que era el que tenia mucha pasta, y no paraba de continuar la partida echando moneditas.
¡Quita de ahí, joder! ¡Si no sabes jugar deja a los demás! El privilegio de jugar más de una hora seguida a una recreativa había que currárselo.
Tengo muy buenos recuerdos de esa recreativa, y ni siquiera me acordaba de cual era su nombre hasta que hace poco la encontré rebuscando en el m.a.m.e.
Por aquel entonces mis padres también me habían regalado mi primera Game & Watch de Casio, con pantalla monocroma y un solo juego, y que solo consistía en esquivar cada vez mas rápido. Lovely koala se llamaba.



Mis dedos echaban humo cuando llegaba a las últimas fases y ya ni se veían los pájaros de lo rápido que iban. Tenias que aprenderte de memoria las rutinas de movimiento para seguir pasando fases. Hasta se me rompió uno de los botones, de puro desgaste por el uso.
Y también recuerdo los piques monumentales que teníamos en el recreo del colegio con una Game & Watch de un compañero de clase, a la que se podía jugar a dobles. Las pantallas se elevaban en forma de pirámide y cada uno la agarraba por un lado. Era un tiroteo entre un poli detrás de un autobús y un ladrón dentro de un banco. Hacíamos colas durante todo el recreo para jugar contra el.
Por aquellos años nos mudamos a otra ciudad, y estuve unos meses sin preocuparme demasiado de los videojuegos.
Hasta que un día acompañe a mi primo a un bar en el que había una recreativa que le gustaba y nos pusimos a jugar a dobles. Era Altered beast.



Ahora que la he vuelto a ver no entiendo como me podía gustar ese bodrio, pero recuerdo lo bien que lo pasaba entonces al coger esas bolitas azules y reventar a todo quisqui transformados en hombre lobo. Es lo único que recuerdo de este juego, porque no éramos capaces de pasar de la segunda fase, y ahora que he intentado rejugarlo en el emulador tampoco he sido capaz de pasar de la segunda, pero de puro aburrimiento.
Entonces empecé a acompañarle los sábados por la mañana a unos recreativos, y allí fue donde descubrí otro de los juegos que me gusto nada mas verlo, jugable como muchas maravillas de aquella época, y que el tiempo lo ha convertido en todo un clasico.
Snow bross.

También le habían prestado un spectrum, y algún rato estuve con el mientras jugaba al batman.



Juego difícil donde los hubiera, y oscuro, ahora que lo pienso. ¿Solo a mi me daban miedo los enemigos? Cuando me perseguían sentía la misma sensación que he sentido después jugando al primer Resident Evil.
Hasta ese momento mi experiencia con los videojuegos fue a través de los recreativos y de jugar en casa de los demás. Pero todo cambio cuando mi hermana hizo la comunión y le regalaron la que seria la primera consola de las muchas que pisarían por nuestra casa. Una Atari 2600. Ya no era precisamente la consola de moda, pero por algo había que empezar.
Empezamos a invertir horas en la consola seriamente. Y no solo mi hermana y yo, sino también mis padres. Cuando llegábamos del colegio a mediodía, nos encontrábamos a mis padres jugando a la consola y nos ayudaban a descubrir como avanzar en algunos juegos.



También recuerdo sentirme especialmente frustrado cuando me ganaba mi hermana al dichoso juego del laberinto, porque su monigote corría mas rápido que el mío, y mas aun cuando descubrí que era porque su mando estaba configurado de distinta forma al mío, porque no se si lo recordareis, pero en la parte trasera de la consola había unos interruptores al lado de los puertos de conexión de los mandos que hacían que estos funcionaran de modo diferente según los juegos, dándote mas velocidad, por ejemplo.



Me imagino que como muchos de vosotros, repase cada juego una y mil veces hasta aburrirme.
Como ya estábamos hartos de la atari, los Reyes Magos (creo) nos trajeron una nueva maquina para seguir sacando callo en los pulgares. La afortunada fue la clónica de la Nes, la Nevir mastergames.



Y por supuesto, nuestra ansia de devorar juegos propia de la niñez seguía en pleno auge, y dimos buena cuenta de ella y de sus juegos.
Con ella disfrute del Tetris, Ice Climber, Ninja, Lode runner, Combat, etc. Pero sobre todo del maravilloso y adictivo Contra.
Mi hermana y yo pasábamos a dobles las fases con los ojos cerrados.



También conseguí que mis primos me prestaran otro de esos cartuchos amarillos en los que venían los juegos, y gracias a el descubrimos algunos juegos mas como el Circus, Antartic adventure o el genial Avent island, un clonico del Wonder boy, y tan adictivo y genial como este.


Una de las mayores cagadas que tuvo esta consola (por lo menos la mía) era cuando metías en ella un juego de nevir.
Por lo que puedo recordar había unos cartuchos de esta marca para esta consola, del tamaño de los de nes, pero utilizarlos en ella era la gran cagada, porque no eran compatibles y la pantalla se cortaba a la mitad. Sin embargo si que pude jugar a algún juego original de nes como el Spiderman Sinister Six o el genial Punch out.




Ya con 13 o 14 años, mis colegas y yo empezamos a visitar mas los salones recreativos.
En ellos pasamos las tardes jugando a juegos como el Street fighter II o el Super Sidekicks.
Tremendos los piques que teníamos con este ultimo.





Y en esta complicada época de comienzo del instituto, todos necesitábamos alguna distracción extra para olvidarnos de las clases de vez en cuando, y la mía se llamo Shinobi III.



Este fue otro de los juegos en los que me saque un master. Aprovechando la maravillosa libertad de no tener clases por las tardes, todos los días después de comer, gastaba 25 pesetillas en una partida.
Pero solo una, ¡eh!
Desde que jugué al Dinamite duke, aprendí a sacarle el máximo partido a las monedas de 25 pelas. Así que, después de algunos meses, me sabía el juego de memoria, y cuando salíamos los colegas los sábados y domingos a los recreativos, yo jugaba media tarde con 5 duros mientras ellos fundían la pasta.
Por otro lado, en mi casa ya había aprovechado al máximo la mastergames, y como entonces no había pelas para tener mas de una consola (en los 90 tener dos consolas era comparable a tener ahora dos pisos), lo que hacíamos era cambiársela una temporada a un colega que tuviera otra diferente.
Así llego a mi casa una Master System II, y gracias a eso descubrí el Sonic y el Streets of Rage.






Y paso otra temporada en la que me olvide de los videojuegos para centrarme en otros temas más interesantes y menos virtuales. Estoy hablando de las amigas (no del amiga, ojo, xD)
Mientras estaba centrado en tan interesante tema, los videojuegos quedaron relegados a alguna partida esporádica los fines de semana mientras intentábamos ligar en los recreativos.
Y siguió pasando el tiempo….hasta que llego la nueva generación a mi familia.
Mira tú por donde que a mis primos les regalaron, ¡una Sega Saturn!
La primera vez que veíamos un juego en 3D. Y el juego en cuestión fue Tomb Raider. La verdad es que nada mas ver la portada del juego supe que iba a estar bien.






Y nosotros que ingenuos, con esa novedad del plataformas en 3D. Recuerdo a mis primos cogiendo el pad de la saturn al empezar el juego, y acostumbrados a los juegos 2D, pulsar el pad hacia la derecha, y ver a Lara girando sobre si misma continuamente.
La primera frase que salio de su boca fue: “¿Pero que mierda de juego es este?”
Sobra decir que cuado le cojimos el truco nos dejo con la boca abierta. Estábamos empezando a conocer los juegos que fueron la base de algunos de los géneros actuales.
El Tomb Raider reavivo de nuevo mis ganas de videojuegos, y desde aquel día empecé a visitar a mis primos todos los viernes.
También en su saturn conocí la que se convertiria en una de mis sagas favoritas. Resident evil.



Vaya noches de viernes nos pasamos jugando a el, y mis primos pequeños acojonados. Cuando estaban jugando y llegaba algún momento chungo de tensión, el que estaba jugando le pasaba el pad rápidamente al otro (o le tiraba con el, dependiendo de la distancia) de puros nervios. “Juegaaa tuuuu”, gritaban.
También en su casa nos viciamos bastante al Sega Rally y a uno de los miles de Street Fighter en 2D que han aparecido, que no se ni cual era.
Creo que era el Street Fighter Alpha Turbo II Special Extra Championship Edition Gold and Remastered Version. Algo de eso llevaba en el titulo.
Y también recuerdo que mis primos se daban mas ostias entre ellos en la realidad que en el juego, cada vez que perdían.






Y en 1998 llego el momento de soltar la pasta. La saturn ya no levantaba cabeza y yo quería seguir avanzando, así que saque mis ahorros de la paga de no se cuantos años (creo que todavía tenia algo de cuando ahorraba jugando al Shinobi, xD) y junte por aquel entonces 65.000 pelas del ala, para comprar mi primera consola.
En el año 97 había descubierto Game40, y dejándome llevar por sus malas influencias (je, je), me compre una Playstation.
Los primeros juegos que tuve fueron el Final Fantasy VII y el Tomb Raider II.









Y creo que también sobra decir que desde ese día los que se mudaron a mi casa fueron mis primos.
Que decir de estos juegos. De FFVII esta todo dicho, de lo mejor que he jugado nunca, y del Tomb raider 2 no hay rincón de cualquier fase que no conozca.
Solo puedo decir que he acabado al 100% dos juegos en playstation. Uno fue el Tomb raider 2 y el otro el genial Resident evil 2, que no pare hasta terminarlo incluso con el jodido tofu (coño, que difícil era).
Ahora que lo pienso, no he vuelto a tener sensaciones como las que tuve cuando descubrí el Final Fantasy VII. En aquella época todo era nuevo y sorprendente. Jamás había visto un juego de ese calibre, y recuerdo haberme sentido incluso triste, el día que lo termine, del cariño que le había cogido a los personajes durante casi cuatro meses.
Hoy en día es difícil sentir algo así con un videojuego.
Los juegos ya no sorprenden tanto como antes, por lo menos en mi caso, que llevo mucho tiempo jugando, aunque también creo que influye mucho el estado de ánimo y la edad a la que los juegues.
Poco a poco fui ampliando mi colección en psone, con juegos como Gran Turismo 1 y 2, G-police, Medal of honor, Fifa 2000, Residen evil III Nemesis, Abes oddysee y el Exoddus, FFVIII, FFXIX, Forsaken, Alundra, Dead or Alive, Music (siempre me ha gustado la música) y por supuesto el impresionante Metal Gear Solid, con la extension Vr missions.





A partir de aquí se me planteo un dilema. La playstation 2 ya estaba en las tiendas, pero costaba un ojo de la cara y en esos momentos mi sueldo no era para tirar cohetes precisamente. No estaba dispuesto a pagar tanta pasta por una consola, así que invertí mis ahorros en un pc, ya que el gusanillo de internet empezaba a hacerme cosquillas, y el cacharro me serviría para muchas mas cosas.
En pc también me hice con algunos juegos, y descubrí títulos como Quake, Max payne, Half life, Commandos, Soulreaver o Need for speed underground.
Mientras jugaba en mi pc, en el fondo se me revolvían las tripas de ganas de comprarme una ps2, pero aguante hasta que tuvo un precio más razonable, y me pille un pack Silver con dos mandos y memory card.



Y mis dos primeros juegos. Dos maravillas que ya estaban en platinum. Metal Gear Solid 2 y Final fantasy X.






Y después empecé a engordar la lista. Infinidad de títulos cada cual mejor, cada uno en su genero.
A partir de comprarme la ps2, y viendo los precios cada vez mas caros que tenían los juegos, tome la decisión de no pagar mas de 30 euros por un juego. Así que todos los juegos que fui comprando lo hice cuando ya estaban en platimun o de segunda mano.
Los que mas disfrute después de los dos anteriores fueron Resident evil 4, Gran turismo 3, Shadow of the Colossus, Metal Gear Solid 3, Kingdom Hearts 1 y 2, God of War 1 y 2, Silent Hill 4, Tekken 4, Prince of Persia las dos coronas y el inolvidable Ico.






La verdad es que tuve algún juego más, pero no fueron tan significativos como los anteriores.
Jak 3, Tomb raider legend, Yakuza, Dragon Quest, Burnout 3, Resident Evil Code Veronica, Need for speed Most Wanted, Farenheit, Dead or Alive 2 y varios Guitar Hero que me regalaron por reyes.
Lo del Guitar Hero tuvo su gracia mientras duro. Me pique mogollón con las guitarras de las narices, hasta que pude pasar las canciones en modo experto, pero el interés por las guitarras, como en cualquier otro juego casual, igual de rápido que vino se fue.
También puedo destacar algún juego que me hizo recordar viejos tiempos, como el Tomb Raider Aniversary, pero después de eso también quedo en el cajón del olvido.
Y por supuesto, hubo algunas decepciones. Lastima que todos fueran de una de mis sagas favoritas.
FFX-2, FFXII, y Final Fantasy Dirge of Cerberus.
Cuesta aceptarlo, pero los Final Fantasy hace tiempo que dejaron de ser lo que eran.
Mientras yo jugaba a todos estos juegos la ps3 ya estaba a la venta desde 2007, pero yo seguí quemando el catalogo de ps2 hasta aburrirme.
Mejor dicho, hasta esperar a la fecha que me había propuesto para comprarla, y esa era el día del lanzamiento de GT5.
Como amante de los coches que soy, uno de los motivos que podría hacerme comprar una ps3 era el GT5, y viendo que los señores de Polyphony no tenían demasiada prisa en terminarlo, yo tampoco me impaciente en comprarme mi ps3.
Hasta que llego el ansiado día para muchos. Era evidente que iba a aparecer un pack de la ps3 con el juego, así que espere a ese día y me compre la ps3 de 320gb con el GT5.



Desde el lanzamiento de la ps3 había estado preparando una lista con los juegos que me interesaban y que compraría cuando la tuviera.
Así que a partir de ahí me hice con juegos como Metal Gear Solid 4, Dead space, Bayonetta, Soul calibur 4, Little big planet, Resident evil 5 Gold Edition o el impresionante y enorme GTA 4 & episodes from Liberty city.
Tambien me regalaron los dos DJ Hero.
Otra de las cosas que he aprendido de la actual generación de videojuegos es que las compañías nos deben de tomar por tontos, vendiéndonos los juegos a medias y luego añadiendo los malditos DLC de pago.
Así que yo, como no paso por ahí, generalmente compro los juegos cuando ya llevan un tiempo en el mercado y salen versiones como la gold de Resident Evil con todo el contenido descargable o el Gta con todos los episodios.
Además están ya a precio reducido, así que mato dos pájaros de un tiro.
Me parece un robo pagar 70€, por un juego cuando mas tarde lo puedes encontrar ampliado por menos de la mitad.
Y ahora viene lo mejor. A pesar de todo lo malo que he leído y escuchado por ahí, de las críticas poniéndolo a parir y de que los últimos juegos de la saga no me gustaron, tuve el valor de comprarme el Final Fantasy XIII.
Siii, ya see. Es probable que me arrepienta toda la vida y que el bluray termine colgado de la terraza para espantar a los pajaros, pero tenia que comprobar si todo lo que dicen es verdad.
Todavía no lo he jugado, así que algún día os contare.
Sigo jugando a los videojuegos como cuando era niño, aunque ahora tenga 30 años y ya sea padre, y seguiré jugando a los videojuegos, con mis hijos o mis nietos, porque cuando algo te gusta de verdad nunca dejas de hacerlo.
Os dejo una imagen que encontré hace poco en el blog de los amigos de Gameover, y que define perfectamente lo que acabo de decir.


He viajado a mi futuro y esto es lo que he visto


Pero antes de terminar, quiero daros un pequeño a los jóvenes, un consejo de padre, que ya tengo autoridad para hacer eso, y es el siguiente:
Jugad a los videojuegos.
Es un entretenimiento tan sano como cualquier otro, pero no viváis la vida a través de ellos. No dejéis que ocupen el lugar de las cosas importantes.
Con esto quiero decir, que si, por ejemplo, os gusta mucho el futbol, no debéis jugar solamente al Pro Evolution Soccer o al Fifa.
Compraos un balón y bajad a la calle a jugar con los amigos.
Ningún videojuego será capaz jamás de igualar sensaciones y emociones como esas.
PD: No os toméis el consejo al pie de la letra, ¿eh?. He puesto como ejemplo los juegos de futbol y no el GTA 4 por algo.
No seáis cabroncetes.

¡Un saludo, amigos!